lunes, 5 de enero de 2009

Una bolsa de ideas


Al llegar esta fiesta de Reyes, mi lado más infantilón aparece y me hace sentirme pequeña, me imagino que los Reyes Magos existen de verdad y me pido algo. Casi siempre pido cosas intangibles – de esas que no cuestan dinero, que suelen ser las mejores- aunque tampoco le hago ascos a un regalo de esos caros que a las mujeres nos gustan tanto. Lo digo por si alguien se apunta, jejeje.
Este año lo que más ilusión me hacía a la hora de “pedir mi regalo” era una bolsa llena de ideas para rellenar mi mirador a lo largo del año. Una bolsa de ideas y tiempo para plasmarlas en este espacio con el que decoraré algunos de los 365 días mi humilde espacio. Al mismo tiempo, también tengo que pedir muchas meteduras de pata de mis políticos preferidos para que esas ideas surjan con más facilidad. Claro que eso no hace falta pedírselo a los Reyes Magos, ellos solitos se encargan de hacerlo cada día. Un día la Maleni, otro la Bibi, otro Solbes, otro el rey del conceto, otro ZP y así sucesivamente iré cambiando de cartera y de contenido para no cansar a mis lectores.
Esta noche esperaré impaciente a los Reyes a ver si llegan con mi regalo para ponerme manos a la obra con ello, seguro que algún gazapo encuentro para ir haciendo boca. La verdad es que me lo ponen tan fácil… Y yo se lo pongo tan fácil a los Reyes… Pues nada, ahora sólo toca irme pronto a la cama, dormir y levantarme por la mañana a ver si hay novedades; si las hay, os enteraréis muy pronto. Por ahora, nada más, besos a todos y a esperar a los Reyes a ver si hay suerte.

domingo, 4 de enero de 2009

Lotería del Niño (y de la niña)


Ya queda menos para intentar que la suerte se ponga de nuestro lado, porque en la de Navidad no pudo ser. Me hace gracia oír hablar a los socialistas progres amantes de la igualdad de la lotería del Niño y curiosamente no le cuelgan la coletilla de “… y de la niña”. Claro, que con la Bibi no he hablado de estos temas y, después de la experiencia de los miembros y miembras del Congreso, no creo que le queden más ganas de seguir haciendo chistes con su igualdad de andar por casa.
Pero a mí, que soy algo retorcida cuando de estos temas se trata, enseguida se me ocurrió la posibilidad de que aquellos que ya no hablan de todos, de españoles o de ciudadanos en los términos en que lo habíamos hecho hasta aquí, deberían colgarle el femenino igualitario de rigor a la susodicha lotería por aquello de no menospreciar a la mujer, ni a la niña; no se nos vayan a traumatizar las niñas españolas por una cosa tan fácil y tan barata.
No sé cómo no se les ha ocurrido a esta panda de igualitarios que gobiernan la Nación, ya que hasta el anuncio es claramente “sexista”, como dicen ellos. Las niñas se sienten discriminadas ante el protagonismo de su hermano, a pesar de que intenten darles un premio de consolación cerrando el anuncio, pero el “personaje” ante el que gira toda la secuencia es el niño. Si tanto se empeñan en dar a la mujer un papel principal, me extraña que no haya salido la Bibi a la palestra y haya puesto el grito en el cielo. También pueden cambiar la historia y en lugar de haber nacido el Niño Jesús, pongan gemelos: niño y niña para que no haya problemas.
De ese modo, propongo al Gobierno de España cambiar el nombre de la lotería y el próximo día 6 de enero todos y todas los españoles y las españolas podamos sentirnos agraciados y agraciadas con un premio o premia de la lotería del niño y de la niña. Así, además de brindar por el premio (aunque sean 20 euros), podremos brindar por un paso más hacia la igualdad: ¡Ministra, apúntate el tanto y serás más todavía más ridícula de lo que pensamos!

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Otro 31 de diciembre más

Otro 31 de diciembre más y ya van… ¡Buf! Demasiados para recordarlos todos. Sin embargo cada fin de año suelo hacer inventario de los mejores momentos del año en curso mientras cocino algunos manjares con los que terminar el año. He tenido fines de año alegres, tristes, felices, me imagino que a todo el mundo le suceda igual. Llamadas telefónicas de amigos y familiares, SMS, cena, brindis y las uvas de la suerte serán los finales de año de la mayoría de los mortales. Nada distinto. En cada casa se repite la misma historia.
Si yo tuviera que elegir un acontecimiento de mi vida relacionado con un fin de año, no sabría decir. La cuestión es que cada fin de año me entra la nostalgia por el tiempo vivido y por las situaciones pasadas y no puedo evitar hacer un pequeño repaso de mi vida. Algo así como un rápido vistazo a mi diario mental, a la hemeroteca de mi vida cargada de años y situaciones de todo tipo.
Es el día de soñar, de pedir deseos para el año que empieza y de pedir un año “algo mejor que el que termina”; somos egoístas y siempre pedimos algo mejor, que vivamos mejor, que nos toque la lotería, que encontremos un amor, que seamos más felices, que mejoremos en el trabajo. Es el día de los deseos que, muchas veces sabemos de antemano que no se cumplirán pero año tras año seguimos pidiendo: “por no pedir… que no quede; ¿Y si la suerte se equivoca y me toca a mí? Con lo mal que lo he pasado… ya es hora de que me toque algo bueno”
Al final siempre terminamos diciendo lo mismo: “que no me ponga peor de lo que estoy” y nos conformamos con lo que nos toca vivir, sin embargo seguimos confiando en la suerte, en la magia de la Navidad para seguir soñando, para seguir escribiendo en nuestra imaginación el futuro que nos gustaría vivir. Intérpretes por un día de nuestros sueños. Las burbujas y la magia nos permiten terminar el día con un papel protagonista en el teatro de nuestra vida.

martes, 30 de diciembre de 2008

El menú de NavidaZ

Interneteando me encontré con un vídeo que me hizo ver lo inteligentes que son algunos. Es una parodia, pero desgraciadamente los imitadores simplemente reflejan el lado de los auténticos que más se ve. En este vídeo, que os recomiendo visionar, un presidente del gobierno y el secretario de su partido, “invitan” a todos los españoles a comer marisco en las cenas de Navidad. Un marisco un poco particular y unas cantidades que no han calculado demasiado bien. El menú de la crisis.
Barra libre nos ofrecen para todos los españoles y, antes de frotarnos las manos… os aconsejo mirar bien las fotos de los mariscos progres de los protagonistas del vídeo.


martes, 23 de diciembre de 2008

Sólo porque es Navidad


A mí la navidad no es la época del año que más me gusta; es más, yo soy de las personas que quitaría la navidad del calendario, pero como cada vez nos bombardean más con ella, no me queda más remedio que dejarla entrar en casa. Me abruma ese sentimiento que todo el mundo tiene estos días “sólo porque es Navidad”. Nos queremos mucho todos en estas fechas y el resto del año nos lanzamos puñaladas en cada ocasión que se nos presenta. Nos hacemos regalos porque nos lo dictan los cánones, los anuncios televisivos y las vitrinas de los escaparates.
Algunos “hasta somos buenos”, se nos han olvidado las intrigas, las maldades, los odios que venimos arrastrando desde que el año anterior mandamos los correspondientes sms con la felicitación del año nuevo, para colocarnos el disfraz de “amigo”, “familiar” o simplemente persona que te encuentras por la calle, que antes apenas te hablaba y estos días te sorprende con la mejor de sus sonrisas, un par de besos y un feliz Navidad de esos que, si le das coba, incluye hasta villancico; “sólo porque es Navidad”.
Lo siento, pero yo no me puedo apuntar al carro de la hipocresía. Mis amigos lo son todo el año y mis enemigos, son igual de enemigos en estos días. No puedo cambiar el chip y colocarle sendos besos a una persona que me odia, o que me hace la vida imposible “sólo porque es Navidad”. No puedo mirar al otro lado, colocar la otra mejilla y dejar que me den otra bofetada sólo porque sea Navidad. La bofetada me duele igual en unas fechas que en otras.
Sin embargo en un blog, todo es distinto y desde el mío os mandaré un abrazo enorme a todos los que pasáis por aquí y me dejáis una sonrisa, pero eso… es otra historia.

© PdL Editores 2007