
Por fin llegó el día en que los que sentimos alguna debilidad por la política, podamos decir abiertamente que se vote a uno u otro partido. Un eslabón más de una cadena que esta noche comienza a hilvanar el traje del que será una continuidad o un cambio dentro de nuestras preferencias. Un traje que gustosos o apesadumbrados llevaremos los próximos cinco años. Un traje que llevamos tejiendo un tiempo y esta noche hemos estrenado.
Por fin llegó el día en que las calles se tiñen de colores, de los colores de aquellos candidatos que nos gustaría llevar al poder. Alguno nos tachará de anti ecologistas por derrochar tanto papel en algo que unos cuantos considerarán inútil, sin embargo, la primera pegada de carteles es algo tan familiar, que no sabríamos iniciar una nueva campaña electoral sin embadurnarnos de cola y hacer unas cuantas fotos para inmortalizar el momento, para seguir aumentando una colección que atesora momentos para el recuerdo.
Por fin llegó el día; mañana nos levantaremos de la cama y, en mi caso, lo primero que veré al abrir la ventana, será una colección de carteles que ha pegado otro grupo que no es el mío; otro candidato que no es el que yo votaré, pero me gustará ver las calles que tendrán ese encanto del colorido que le proporcionan los rostros de los políticos de uno y otro bando, esos políticos que lucharán el próximo día 7 por alzarse con el poder en las urnas y representar a España en Europa.
Por fin llegó el día en que las calles se tiñen de colores, de los colores de aquellos candidatos que nos gustaría llevar al poder. Alguno nos tachará de anti ecologistas por derrochar tanto papel en algo que unos cuantos considerarán inútil, sin embargo, la primera pegada de carteles es algo tan familiar, que no sabríamos iniciar una nueva campaña electoral sin embadurnarnos de cola y hacer unas cuantas fotos para inmortalizar el momento, para seguir aumentando una colección que atesora momentos para el recuerdo.
Por fin llegó el día; mañana nos levantaremos de la cama y, en mi caso, lo primero que veré al abrir la ventana, será una colección de carteles que ha pegado otro grupo que no es el mío; otro candidato que no es el que yo votaré, pero me gustará ver las calles que tendrán ese encanto del colorido que le proporcionan los rostros de los políticos de uno y otro bando, esos políticos que lucharán el próximo día 7 por alzarse con el poder en las urnas y representar a España en Europa.


