
Siento repetir la imagen y el rollo, pero me da la sensación que no será la última vez que lo haga. La conservo guardada “en la olla de la manteca”, como dicen en mi tierra, para por si acaso, ya que tengo el mal presagio de que esto no se arregla y las cifras seguirán subiendo. Yo tendré que seguir “erre que erre” recordando las bonitas promesas del que se presentaba a presidente del Gobierno con buenas palabras y la mejor de sus sonrisas. Para ello, nada mejor que la imagen, que vale más que mil palabras. Tengo que recordar de nuevo que el gobierno nos miente y no me estoy inventando nada. Ojalá sólo fueran mis sospechas y las de muchos españoles que auguramos que esta crisis iba para largo y nos equivoquemos.
A primeros de diciembre escribía el post “2.989.269 parados” y Solbes, el entonces ministro de economía se había quitado la careta y decía que “lo peor está por venir”. En esto no mintió. A finales de abril escribo 4.010.700 parados. La nueva ministra de economía dice que “el empleo se recuperará a partir de abril”-no se da cuenta de que abril ya se termina- a pesar de que reconoce que los datos “son malos y peores de lo esperado”. La Vice resistiéndose a reconocer que la crisis es más grave de lo que parece, se defiende diciendo “que no se hagan vaticinios y mucho menos apocalípticos”. “El Gobierno lo que hace es trabajar, trabajar y trabajar”. Lo malo es que con el optimismo no comemos y el tiempo y las cifras, lamentablemente, nos siguen dando la razón.
A primeros de diciembre escribía el post “2.989.269 parados” y Solbes, el entonces ministro de economía se había quitado la careta y decía que “lo peor está por venir”. En esto no mintió. A finales de abril escribo 4.010.700 parados. La nueva ministra de economía dice que “el empleo se recuperará a partir de abril”-no se da cuenta de que abril ya se termina- a pesar de que reconoce que los datos “son malos y peores de lo esperado”. La Vice resistiéndose a reconocer que la crisis es más grave de lo que parece, se defiende diciendo “que no se hagan vaticinios y mucho menos apocalípticos”. “El Gobierno lo que hace es trabajar, trabajar y trabajar”. Lo malo es que con el optimismo no comemos y el tiempo y las cifras, lamentablemente, nos siguen dando la razón.



