domingo, 10 de agosto de 2008

Catedrátic@s de la enciclopedia virtual

Imagen de vududevil.wordpress.com
Todos sabemos que las nuevas tecnologías están dejando atrás los viejos soportes y las viejas costumbres; aquello de buscar en el diccionario ha quedado un poco obsoleto y las pesadas enciclopedias que, en muchas casas sólo servían de adorno para llenar la librería del salón y para que las amas de casa tuvieran algún objeto más para limpiar el polvo, han dejado paso a otros soportes digitales más rápidos y menos voluminosos que nos facilitan enormemente la labor a los que sentimos alguna inquietud cultural o, simplemente amamos las letras.
Resulta cuando menos sorprendente, el hecho de que cada día millones de personas de todo el mundo se dejen aconsejar hasta límites insospechados, por una enciclopedia virtual que, si no se demuestra lo contrario, contiene bastantes errores. Los que solemos escribir, buscamos otras fuentes de información, porque de ella no nos fiamos absolutamente nada, pero curiosamente, personas con un nivel cultural bastante elevado, no sólo se fían de ella, sino que se atreven a citarla en medios escritos, como si el hecho de dejarse aconsejar por la enciclopedia virtual fuera lo más in.
Todos cometemos errores, pero desde que el espacio virtual está tan cerca, no cuesta nada documentarse, pero documentarse bien, tomar como libro de doctrina alguna enciclopedia buena, alguna tesis en la materia o, el diccionario de toda la vida: en edición virtual tenemos uno fabuloso. Me da la risa cuando algún “catedrátic@ de pacotilla” insiste en su versión de la realidad afirmando que lo consultó en la enciclopedia esa. Ahí deja claro su nivel cultural y su destreza en la navegación por la red.
Por lo demás, felicito a los miles de usuarios que hacen que la citada enciclopedia sea posible con sus aportaciones, que aunque no sea santo de mi devoción, a muchos les hace distinguir conceptos y adquirir cultura. A los que siento no poder felicitar es a aquellos que la consultan y se atreven a hacer artículos en la prensa con tomando como base los conocimientos adquiridos con ella. Hay muchos, demasiados los que piensan que nos engañan y nos hacen creer que son brillantes y son simples usuarios de una información, la cual, los que no somos catedráticos, ni listos, rechazamos por errónea.

1 comentario:

Sirena Varada dijo...

En palabras del escritor e intelectual Umberto Eco, Internet lo dice todo sin decir si tal o cual información es fiable y por este motivo vaticina un futuro de incomunicación total. Cada persona podrá construir su particular enciclopedia del conocimiento sin que sean posibles las referencias culturales comunes (por lo visto él no toma en consideración la enciclopedia de referencia).
Sólo la cultura servirá para defenderse de la avalancha de datos de Internet.

En resumen: la pescadilla se morderá la cola ¿o no?

Saludos, amiga

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