viernes, 20 de febrero de 2009

Preparando el carnaval


En días previos al carnaval; días de retales, patrones y tijeras, una se plantea la posibilidad de meterse en la piel de cualquier personaje sacado de cualquier chistera, para recorrer las calles de su ciudad al ritmo de las charangas carnavaleras. Por unos momentos se me pasa por la cabeza el coger los bártulos costureriles y ponerme a confeccionar un disfraz que esconda por unas horas aquello que soy el resto del año.
Brujas, piratas, animales salvajes, políticos, ladrones de guante blanco o negro, personajillos más o menos conocidos son los muchos que estos días abundan en las improvisadas salas de costura de la mayoría de las casas de la ciudad. Bajo la batuta de la modista y aflorando poco a poco de debajo del prensatelas, aparece la otra cara, el disfraz bajo el cual nos dejaremos ver en las noches carnavaleras.
No siempre busca uno el disfraz adecuado, digamos la horma de su zapato, dicho en plan sabio refranero español, aunque casi siempre nuestras preferencias pasan por aquello que nos gustaría ser. A veces se nos cuela lo que queremos esconder, que intenta salir a flote a cualquier precio, pero lo que siempre conseguimos es cambiar de personaje. Cada año la lucha por parecer otro, se vuelve más tenaz y las formas de conseguirlo, aunque sólo sea por unas horas, siempre pasa por las manos de la modista y la maquilladora que harán de un personaje anodino, un triunfador.
A los que nos gusta ir con la cara por delante, no solemos necesitar más careta que la que ya tenemos bastante vista, nos solemos apañar con la de diario. En ese caso, una visita a la mercería en busca de una nueva goma que nos permita seguir llevándola con dignidad el resto del año, será suficiente para seguir dentro del papel que nos gusta representar: el papel de “yo soy yo”, el papel de “me gusta ser como soy”

12 comentarios:

H dijo...

En mi blog hay dudas...

Alawen dijo...

Aquí viene bien aquello que decía El Pobrecito Hablador: "Todo el año es carnaval", y los hay que de tanto llevar la máscara ya no saben como es su verdadero rostro.
Un abrazo

Peque dijo...

No te creas MªAngeles que a veces dan ganas de ponerse una buena máscara y desaparecer por un rato de esta triste realidad...
Feliz fin de semana de carnaval.

Terly dijo...

Hola Mª Ángeles, acabo de publicar tu premio-opción y de cumplir con todos los preceptos que el mismo conlleva.
Que tengas suerte (siempre que valga la pena tenerla)y si no te toca a ti, que me toque a mí.
Un beso.

Caballero ZP dijo...

Nunca he sido de carnavales, sin retroceder mucho en el tiempo, todos sabemos para lo que servían.
Saludos

Caperucita dijo...

Yo para disfrazarme solo necesito ponerme la goma jajaja.
Pero ni siquiera me la he puesto, la verdad es que se están poniendo las cosas para pocas celebraciones.
Un besazo.

Mª Ángeles dijo...

Hola H.
Yo ví a Zapatero disfrazado de Alicia en el país de las maravillas; seguro que lo ha visto todo el mundo porque es el disfraz que más le gusta.
Saludos

Mª Ángeles dijo...

No dudes Alawen que a algunos la máscara se les ha quedado tan pegada que les es difícil quitarla. Incluso hacer creer que es su cara de siempre: la cara dura que todos conocemos.
Saludos

Mª Ángeles dijo...

Hola Peque, gracias por tu comentario y, no lo dudes, muchas veces es lo mejor, aunque hay que afrontar todas las adversidades con la sonrisa puesta, como ZP
Un saludo

Mª Ángeles dijo...

Terly, no dudes que te deseo toda la suerte del mundo, pero si te toca quiero que me digas si estaba en lo cierto en mis predicciones.
Suerte

Mª Ángeles dijo...

Hola Caballero, lo que pasa es que ahora hemos hecho de las antiguas saturnales y lupercales en honor al dios del vino unas fiestas en las que, por unas horas está todo permitido.Incluso en algunas ocasiones aquellas bacanales se vuelven a repetir. De todos modos el carnaval ahora es más comedido; nos colocamos la careta y el disfraz de lo que nos gustaría ser y nos imaginamos en otra piel, en otro enfoque, difrutando de la fiesta en otra dimensión.
A mí si me gusta el carnaval aunque lo veo desde la barrera.

Mª Ángeles dijo...

Hola caperucita, a tí te pasa como a mí que con medio metro de goma lo arreglo ya que la careta que llevo es la misma del resto del año. Sin embargo discrepo contigo, pienso que hay que disfrutar de la fiesta aunque no tengamos motivación para ello. Es por ello de "al mal tiempo buena cara"
Una sonrisa pofavó

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