
No sé si será por mi lengua mordaz y mi forma satírica de contar lo que pasa por ciertos derroteros políticos, o porque quien me lo entrega me aprecia mucho; Además a veces tengo la lengua viperina y la pluma todavía más. El caso es que me han concedido un premio que tiene mucho que ver con estos atributos que menciono: “La anarco-onda cachonda”. Es un premio que me honra y me halaga enormemente y que agradezco que Jerusalem, mi amiga cordobesa se haya acordado de mí a la hora de entregarlo.
Ella dice en su blog, entre naranjos y jazmines, que este premio es para aquellas personas que pintan de colores una vida que se nos presenta en blanco y negro. Me gusta esa definición y no seré yo quien la cambie por otra, seguro que menos acertada. Lo difícil ahora es encontrar a un grupo de amigos blogueros que, partiendo de la base de que todos se lo merecen, siempre hay que elegir un reducido grupo para hacerlos destinatarios de un galardón. Los agraciados son:
Mundo de solos
La república de Alawen
Ella dice en su blog, entre naranjos y jazmines, que este premio es para aquellas personas que pintan de colores una vida que se nos presenta en blanco y negro. Me gusta esa definición y no seré yo quien la cambie por otra, seguro que menos acertada. Lo difícil ahora es encontrar a un grupo de amigos blogueros que, partiendo de la base de que todos se lo merecen, siempre hay que elegir un reducido grupo para hacerlos destinatarios de un galardón. Los agraciados son:
Mundo de solos
La república de Alawen